Las estufas son equipos de calefacción independiente pensados para climatizar una habitación o un espacio concreto del hogar, sin depender de un sistema de calefacción central: una solución rápida de instalar y de usar solo cuando y donde se necesita calor.
Existen modelos eléctricas (de cuarzo, halógenas, de aceite o cerámicas) y de gas, con distintos niveles de potencia según el tamaño de la habitación a calentar y el aislamiento de la vivienda. Muchos modelos incluyen termostato regulable y varios niveles de potencia para ajustar el consumo, así como sistemas de seguridad frente a vuelcos o sobrecalentamiento, especialmente recomendables en casas con niños pequeños o mascotas que puedan acercarse demasiado al equipo mientras está encendido y caliente durante horas.