Los televisores de hasta 55 pulgadas son actualmente el tamaño más demandado en el mercado, con la mayoría de modelos ya en resolución 4K y paneles con buen contraste y color.
Es la elección habitual para salones de tamaño medio-grande, donde ofrece una experiencia inmersiva tanto para cine y series en streaming como para gaming, sin llegar al tamaño ni al precio de las gamas más grandes.