Los televisores de hasta 65 pulgadas ofrecen una experiencia próxima al cine en casa, con paneles 4K y, en muchos modelos, tecnologías de contraste avanzadas como OLED o Mini LED.
Recomendados para salones amplios donde la distancia al sofá permite aprovechar todo el tamaño de pantalla sin perder nitidez. Es también el rango habitual elegido para dar prioridad al gaming en consola con tasas de refresco altas.